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miércoles, 15 de noviembre de 2023

SOY MI PROPIO VACÍO


 

La vida es como un profesor injusto que, pese a dedicarte a estudiar cómo vivir con respecto, normas y educación, a veces nos suspende en el peor momento lanzándonos a un vacío abrumador en donde, además del terror de caerte sin previo aviso, te cuestionas todas las cosas que te han llevado a esa situación llegando a la conclusión de que no depende absolutamente nada de ti, al menos directamente.

Injusto, desmedido, incluso despiadado, son los sentimientos que te resetean en una espiral de agobio, ansiedad y incredulidad.

Todo se desploma a mis pies y caigo en un vacío injusto, frío y doloroso que me hace plantearme toda mi vida de nuevo, mientras los demás no entienden esa angustia existencial que ha desparramado por el suelo todos mis principios y convicciones recopiladas y guardadas durante años.

Años y años de experiencias, jurando por Dios que jamás caería o repetiría los viejos errores que tanto daño me han hecho y que no volvería a pasar por ese dolor inmerecido, absurdo y ajeno a mi. En cambio me vuelvo envuelto en otra de esas caídas libres, a oscuras, rápidas e inesperadas que me llevan a empezar de cero.

Empezar de cero desde un cansancio emocional, zaherido, que me mortifica de forma que ni ganas tengo de cogerme a ese hoyo o vacío que ni siquiera tiene paredes en el cual me vi empujado por el capricho del destino.

Es entonces cuando se desestabiliza mi forma de vida, cuando mis principios caen y mi aprendizaje se ha esfumado, cuando los papeles de tu larga historia se los llevó una fuerte ráfaga de viento endemoniado.

Vuelvo a estar a cero, como una marioneta de alguien que intenta manejar mis hilos para su propio espectáculo, para convertir mi mundo en su forma de vida, para que te des cuenta que el amor es agridulce y, casi siempre, para el mismo personaje.

Convertido en un mar de dudas, en un pozo sin fondo, en un lago sin estrellas, en un muñeco roto que se puede utilizar para una hoguera, como un sabio al que el alzehimer le ha borrado su cordura y sabiduría....así me siento, así estoy y así me quedaré un tiempo hasta que ese vacío se llene de terciopelo y vaya frenando mi caída no exenta de heridas, rozaduras y roturas del alma.

Quise no haber despertado ese día. Que todo fuera mentira, un mal sueño que nunca hubiera sucedido. En cambio, cada vez que me levanto por la mañana, maldigo a Dios por el nuevo día y la nueva oportunidad.

jueves, 19 de noviembre de 2020

LOS BESOS MARCHITOS

 


Te amo. Te amo con toda la pasión de este mundo en este proyecto en el que también recibo tanto amor como el que doy. Y doy gracias a Dios por lo que tengo sin merecerlo.

¿Pero qué pasará cuando se marchiten los besos?¿En qué momento empezaremos a dejar de sentir? Porque hay que vivir el momento, el instante y dejar que la Vida nos arrastre como hojas en la lluvia.

Pero tengo miedo. Miedo a sentir besos vacíos, miradas que esconden decadencia, bonitas sonrisas que me traicionan con el amor de otros hombres. Recelo de sentir que los abrazos esféricos se conviertan en abrazos que sólo rodean mi cuerpo, faltos de sensibilidad y calor. Angustia de que las horas pasen lentas junto a ti y de que los silencios nos ahoguen en la oscuridad. 

Ese miedo que me envejece antes que tú y estira la distancia entre Felicidad y la Nada.

Me enveneno de azules por ti. 

Temor. Temor de que tu mirada cruce por encima de mi hombro buscando a alguien más, de que los castillos en el aire se desinflen poco a poco sin darnos cuenta de que el cielo se nos cae encima y nos asfixia en el vacío más absoluto hasta que el calor se transforme en frías brasas que no calientan nuestras almas.

Y ese es el precio por haber sido tan feliz, como el sediento que bebe demasiado rápido su cuenco de agua cuando aún no había aplacado su sed.

La melancolía besa mi cuello, cruel y despiadada, cual sigilosa serpiente se enredara por mi espalda y me doblega ante la evidencia.

Y como decía María Luisa Bombal en "La última Niebla":

 "Qué importa que mi cuerpo se marchite, si conoció el amor! Y qué importa que los años pasen todos iguales. Yo tuve una hermosa aventura, una vez...Tan sólo con un recuerdo se puede soportar una larga vida de tedio".


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domingo, 29 de marzo de 2020

TODAS LAS VIDAS BUSCÁNDOTE....



Viví más de cien vidas en este Universo infinito y, en cada una de ellas, te estuve buscando. Paseaba por las calles, como perdido, esperando reconocerte de aquella otra vida, de aquella otra historia, donde ambos éramos la comunión perfecta de nuestras almas.

Y cuando nos separó la muerte quedé sumido en un vacío lleno de dolor y ecos del cual nunca pude escapar. Te busqué en otra vida, y en otra, y en otra....y no pude encontrarte. Besé otros labios buscando los tuyos por si en este Universo loco y caprichoso hubieras cambiado de forma, aspecto o color. Nada.

En mi desespero mis propias lágrimas me impedían verte entre la gente y la búsqueda se me hizo tan eterna como infructuosa. Busca en las miradas, en los olores, en el aura de las personas. Pero tú no estabas.

Todo en mí era otoño.

Yo me convertí en lo que quedaba de un hombre. Apenas podía dejar de llorar y, a duras penas, podía sostenerme en pie. Pero no desvanecía, seguía buscándote como quien busca el latido nuevo en su corazón. El Destino me había privado de ti. Me confundía con la multitud de la calle que me golpeaba como a un muñeco sin vida, entre codazos y empujones.

Y pasaron más vidas con la lentitud del piano que resuena en una estancia vacía y abandonada. Pasaron siglos. Moría y nacía sólo para buscarte. Vivía para estar a tu lado y fundirme contigo como se funden las raíces de los árboles con la tierra fértil.

Yermo. Erial.

Y un día, en esta vida que estoy gozando, te vi en una fotografía, quise reconocerte y di mi alma por saber si eras tú. Tras días de espera contacté contigo y me apresuré a quedar. Mi corazón se salía del pecho. Tenía tanto miedo de que no fueras tú que estuve a punto de abdicar pero, llegado a esta altura, no podía vencerme y olvidarte, así que ese día acudí a tu encuentro.

Me puse a pasear en círculos esperándote con un nudo en el estómago y ganas de llorar de miedo y dudas. Por fin apareciste. Me acerqué y, a través de tus ojos te vi. Ahí estabas tú tras siglos de búsqueda, tras esa mirada que tan solo podía ser tuya. Besé tu mejilla y te susurré: "Por fin te encontré, mi vida. Te busqué sin desfallecer y la vida nos volvió a unir". Y sellamos nuestro amor con un beso eterno.....


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lunes, 27 de enero de 2020

DE AMORES MADUROS Y AMORES JÓVENES



¿Qué será de nosotros cuando la llama sobre la que respiramos termine por apagarse?¿Cómo podré gestionar mi vida cuando el Destino te proponga descubrir cosas nuevas, personas  y situaciones supuestamente extraordinarias? Quizá tu marcha sea para avanzar en el camino de la Felicidad y espero que no abandones una joya para buscar vulgares piedras que brillan para confundir y deslumbrar.

Deberé inventar un Cielo para que no me lastimen tus recuerdos, el eco de tus caricias y la memoria de tu sonrisa. Seguramente nadie te querrá como yo. Y no es algo manido ni falso. Nadie te querrá con la madurez que te he querido. No esperaba nada de ti, ni deseaba algo que no fueras tú, ni había algún motivo oscuro para usarte y tirarte. Sabía lo que quería y no dudaba en hacerlo realidad.

Qué haremos el uno sin el otro sino una burda imitación de "vivir", de intentar ser felices partiendo de unos recuerdos que nos marcarán la vida hasta el final. Tan bello es el amor que luego se convierte en una cadena de hierro y seda de la cual no puedes desprenderte.

La diferencia de edad entre ambos supone tomar caminos dististos. Tú, seguramente, querrás comerte el Mundo. Yo, con toda seguridad, creeré que el Mundo se me come a mi. Y todo reside enm un factor diario que no controlamos: el Tiempo.

Tiempo que disfrutamos, tiempo de amor y deseo, tiempo de viento frío que nos deja helados y nos separa. Tiempo de partir en silencio pensando por qué no disfrutamos más cuando pudimos.
Ese mismo tiempo que para ti va a ser una vida entera. Ese tiempo que para mí van a ser migajas de las que pienso sacarle todo el jugo posible. Quizá tanto tiempo delante de ti te haga libre, promiscuo y te haga disfrutar a tope de las cosas que te ofrece la vida.

Mi tiempo, más limitado, me llevará por caminos más estables, con más cuidado y saboreando más esa mezcla de tristeza y superación.

Nunca sabremos dónde nos espera la Felicidad, tan solo que fuimos felices, lo dejamos de ser y volvemos a la carga para conseguir flotar al menos. Cada uno en su estilo, cada uno con más o menos tiempo, cada uno llevando dentro de sí un trozo del alma de la persona amada.


domingo, 11 de agosto de 2019

CUANDO EL OTOÑO NOS MUESTRA LO QUE SERÁ EL DURO INVIERNO





Llega ese día que tu jóven espíritu reconoce estar encerrado en un cuerpo que no responde. Un cuerpo que comienza a envejecer sin tener en cuenta tus ánimos, sueños y diversiones. Es como si se empezara a petrificar un niño que juega con los amigos en la calle.
De los pies a la cabeza ya nada te responde, ya nada es lo mismo. Un día, al azar, te lavas las manos y observas pequeñas manchas en la piel a las cuales no das importancia porque a penas clarean. Más adelante, cuando terminas de ducharte, limpias el vaho del espejo y apareces tú como si alguien cruel te hubiera dicho la gran verdad: Ya no eres jóven.

Tu cuerpo ha cogido peso, el vientre lo tienes como hinchado, tu piel se ha llenado por completo de todo tipo de manchas, de texturas y de formas matando a esa piel tersa y homogénea de la que siempre disfrutastes. Y lo peor, dejas de quererte o de gustarte. Ahí empieza el declive provocado por la inseguridad y la no aceptación.

Todos te dirán que estás muy bien para la edad que tienes y que lo importante eres tú. Sí, tú, esa persona a la que sigues queriendo pero te traiciona arrugando tu cuerpo, acentuando tus expresiones y descolgando cualquier parte de tu cuerpo que jamás le diste importancia. Esa persona que se refleja en el espejo como una caricatura burlona e hiriente de lo que fuiste

Ya no eres jóven. Ya no perteneces a ese equipo y, aunque tu esencia sea eternamente un adolescente, el espejo te devuelve la realidad de tu día: El tren partió.

La ropa que tanto te gusta comienza a sentarte ridícula. Te das cuenta que algo más clásico y menos transgresor te equilibra un poco.
La piel del cuello se descuelga, las manos se manchan, el vientre se hincha y cientos de manchas desagradables toman posesión de toda tu piel. Hasta el gesto se trasforma en bobalicón.

Pierdes vista de manera irrecuperable incluso con gafas, te duelen las piernas al andar más rato, la ropa no te sienta bien ni los colores vivos alegran tu expresión. Te cuesta levantarte y agacharte...

Ves pasar a gente más jóven y te quedas mirando como quien ve con resignación y dolor que su tren sale de la estación mientras tú sigues clavado en el anden con muchas maletas llenas de ilusiones perecederas.

Silencio.

Hasta el amor, muchas veces, te deja solo porque tu pareja se ha cansado de ese deterioro aunque la comunión entre ambos sea muy grande. Pero ahí está todo el cariño del mundo. Solo el cariño. Las ganas de experimentar, de encontrar algo nuevo, de seguir viviendo como un jóven...te aparca en el vado de la soledad.

Qué hago ahora. Con quién puedo intimar, quien puede ser amigo nuevo en este viejo mundo....

Y tendrás amigos, compañeros, familiares que te aceptan como ley de vida que es. Otros, con sentimientos más privados, te abandonaran o traicionaran porque es la misma ley de vida que nos impulsa a envejecer, a divertirnos, a llorar, a flirtear o a hundirse en el mismo infierno.

Es duro comenzar a envejecer sin ser aún una persona mayor. Muchos se alejan buscando algo mejor y unos pocos se acercan para ver qué pùeden sacarte. Y ninguna postura es reprochable. Es la ley de vida de una vida que nunca mereció la pena vivir.


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domingo, 16 de junio de 2019

LAS FLORES QUE CULTIVASTE SOBRE EL RAYO EN LA TORMENTA



Tú fuiste el rayo en la tormenta de mi vida. Ese rayo destructor, ensordecedor y luminoso que ciega, asusta y asume en el caos. Un rayo no exento de esa belleza salvaje que asusta y atrae por partes iguales. Un rayo mortífero sobre el que cultivaste las más bellas flores con el paso del tiempo.

Y como cualquier otro fenómeno atmosférico, trajiste el caos acompañado de ruido, vendavales, destrucción y miedo. Pero hasta en las tormentas hay belleza. La calma después de lluvia, el olor a tierra mojada, la humedad que embelesa con su abanico de olores y sensaciones, el aire fresco de la calma.

Tras la confusión llega el orden. En un momento puedes tasar los daños, el número de bajas y la gravedad de las heridad. Pero sólo el tiempo te hace balance de lo bueno y lo malo si, bien es cierto, que la memoria se suele quedar con los buenos momentos en detrimento de los malos.

Es el "ya pasó la tormenta, ahora queda el aire puro y fresco".

Y aunque muy pocos lo lleguen a entender, ese jardín que lograste cultivar sobre el rayo, me ha sobrecogido. La siembra ha dado sus frutos en forma de eterna amistad porque, amigo mío, lo que no puedes conseguir como pareja puede que lo consigas en la amistad. Y tú me has demostrado que ese amor que nunca nos faltó sigue latente en forma de cariño, atenciones y cuidados.

Qué extraño es darse cuenta que somos una misma persona pero que somos incapaces de estar juntos. Esa "X" de la ecuación que nos faltaba era la Distancia. Una "X" muy amarga que sólo un rayo puede unir a través de los kilómetros que nos separa.

Te quiero y te querré siempre. Tú también lo harás. Lo sé. Me lo demuestras día a día...pero la tierra que hay de por medio sólo nos deja cultivar rosas.


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domingo, 24 de febrero de 2019

PODÍAMOS HABER SIDO FELICES



Podíamos haber sido felices. Lo tuvimos todo para serlo y se nos escapó como el niño que quiere retener el agua fresca en su mano. Quizá fue mi culpa, o la tuya. Quizá nunca hubieron culpables sino víctimas. Víctimas de un Destino que creíamos que nos iba a bendecir.

La vida ha decidido abandonarte y hoy estás en el Cielo. En ese cielo que no supimos fabricar en la Tierra y nos castigó con separarnos y querernos en la distancia. Un amor por encima de lo que muchos pueden pensar o sentir. Pero qué nos importa, amor, si en el fondo tú y yo sabemos la verdad.
Acallar los rumores es como intentar parar el caudal de un río con las manos. Es estéril y agotador.

Alguien, no recuerdo quién, me dijo un día que tuviera cuidado con lo que deseaba porque se podía cumplir. Y soñé con estar contigo y tener una vida en común. Creíamos que el Destino nos iba a mimar y sólo consiguió que una nube negra entrara en nuestros corazones llenándolos de lluvia.

Tuvimos que dejarlo, renunciar a nuestros proyectos comunes y hacer vidas paralelas. La condena que nos impuso la Vida por intentar amarnos fue separarnos con el corazón lleno de amor y cariño y, de hecho, fuimos grandes amigos hasta que partiste al Cielo.

Me has dejado una vida llena de tus sonrisas, de tus miradas pícaras, de tu acento dulce y tus mentiras agrias, de tus besos fríos en mi mejilla helada, de tus abrazos eternos sobre mi débil cuerpo que te rechazaba. Aún así, tus besos eran reales, mi mirada era de amor, tus caricias eran dulces y mis abrazos envolvían tu piel.

Era lo blanco, era lo negro. Era el Sí y era el No. Era mi madrugada y tu atardecer. Era el calor que se desquebrajaba con el frío. Y nadie lo entendió. Ni siquiera nosotros.

Tu ausencia está repleta de ti y de mi. De momentos que pudieron ser y no fueron, de escusas y reproches, de amores y de mentiras, de mentiras que duelen y verdades que alivian.

Hoy no hace falta mirar al Cielo. Eres parte de mi, de mi Ying y de mi Yang, de mis sonrisas y mis lágrimas, de mi Fe y de mi escepticismo. Te veo en cada recuerdo, en cada gesto tuyo que hago mio de forma inconsciente, cuando te imito al hablar, cuando recuerdo cómo me mirabas riéndote y me decías que estaba loco. Y era entonces cuando yo era más payaso para poder hacerte reír un minuto más....y llenábamos la habitación de flores, ilusiones y mentiras...hasta que te fuiste un poco después de que yo te echase de mi vida sin darnos cuenta que era demasiado tarde para odiarnos o pasar al olvido. Nos habíamos hecho un hogar en el corazón y ambos habitábamos dentro aunque tuviéramos vidas paralelas.

Y es que nadie muere sin dejar una semilla dentro de alguien al que amó.




                                                                                                       Dedicado a Nika

domingo, 26 de agosto de 2018

EL DESORDEN DE TU AUSENCIA


Como una gota que permanentemente esculpe una piedra, el tiempo modela nuestros sentimientos, pasiones y fustraciones. Todo pasa en la vida, nada se queda estático. El amor, el desamor, el odio, la risa, la soledad...
Te quise tanto que me olvidé de respetarme a mi mismo antes que a nada y, a día de hoy, aún me pregunto si alguna vez me has querido, si en algún tiempo pasado tus sentimientos hacia mí eran puros.
Tras tu muerte, una cadena de infortunios cayó sobre mí como una plaga bíblica. Injurias, calumnias, descréditos hacia mi persona...y en ese momento giró todo. Los buenos fueron ajusticiados como asesinos y los malos alzados a los Cielos. Y no existen Dioses ni Monstruos. Todos somos ambas cosas.
Estoy tan lejos de ser perfecto como el Universo de ser finito. Quizá mis palabras o mis actos son tan endebles que es ilógico tomarme en serio. Pero te juro que te he querido hasta el fin.
Un final tan drástico y dramático que ni siquiera figuraba en el guión de nuestras vidas.

Hoy ha pasado el tiempo. Ese tiempo que todo lo cura. Ese tiempo que me ha dado una nueva oportunidad y le concedí el beneficio de la duda. Ahora soy feliz. Casi sin proponérmelo. Pero en mi vida hay momentos de vacio que llevan tu nombre.
No se puede dejar de querer a quien has querido. No se puede dejar de querer nunca aunque esa persona, quizá, no te haya querido a ti. Simplemente, no se puede dejar de querer.

Te llevaste al Cielo la verdad que nunca me dijiste, aquel secreto que versaba sobre si me llegaste a amar alguna vez o no lo hiciste nunca. Ya te encargaste de decir a todos que yo era el amor de tu vida para, cuando descubriera la verdad, no tener el apoyo de nadie. Solo tú y yo sabemos la verdad enfrentada, la auténtica...no la que queríamos que los demás supieran.

Sé que me querías aunque tus ojos no me mirasen fijamente. Sabía que me valorabas aunque tus manos nunca se posaron en mi piel. Sabía que me apreciabas aunque tus besos eran tan cortos que apenas rozaban mis labios. Era como un amor platónico, un amor sin amor, un amor distante aunque puro.

Nunca sabré la verdad ahora que estás en el Cielo. Mi gente pensará que hice bien y los tuyos me condenarán al fuego eterno. Y ninguno, escepto tú y yo, nos pueden juzgar ya que la ignorancia es atrevida y, en ocasiones, viperina.



jueves, 10 de mayo de 2018

Y QUÉ HAGO CON MIS SENTIMIENTOS?



Es difícil y duro quererte en la distancia cuando te he amado. Tal vez sea hasta cruel.
La gente que termina una relación se separa y pasa página. Pasas a ser el gran olvidado de la historia. Pero lo nuestro es extraño. No hemos roto aún ese cordón umbilicar de amor y respeto. Quizá porque nos separamos queriéndonos demasiado. Pero no podíamos estar juntos. Qué extraño. Tanto amor, tantos momentos felices y no podíamos convivir por pequeñas grandes cosas.

En esa distancia, cada mañana me acuerdo de tí y tú de mí y seguimos dándonos los buenos días y las felices noches. Porque el amor es como la energía, ni se crea ni se destruye, está ahí. Sólo debes abrir los ojos del corazón y dejarte llevar.

Te pregunto si comes bien, si estás contento o triste, si te encuentras bien o si pasas necesidad. Pero cuando te pregunto si eres feliz y me contestas: "No, no puedo ser feliz. Lo fuí porque te tuve. Ahora ya no lo seré jamás", me rompes el corazón.
Y me lo rompes por dos razones: porque sé que es verdad, porque me has querido como no has querido a nadie y, lo segundo, porque aunque sé que es chantaje emocional, acepto sumiso que seguimos bajo la misma piel y que nos irriga los mismos nervios y la misma carne.

Me dices que puse el listón tan alto que nadie te volverá a hacer tan feliz como yo. Qué tontería, mi vida. Cualquiera te puede hacer reir, te puede mirar a los ojos y fundirse en un abrazo esférico que te envuelva y te conforte. 

Pero ahora las cosas han cambiado. No hay vuelta atrás porque yo encontré una nueva vida. Y sé que no paras de hacer cosas por no pensar en tu situación y hundirte. Es como una maldición, debes tener las manos ocupadas para no pensar en un solo segundo en tu estado, tu posición y tu vida. Pensarlo es hundirte en el abismo. "No debo pensar, no debo pensar...."

La vida la debe vivir cada uno. No puedo vivir por ti pero sí sentir el dolor que te asfixia. Y la gente me llama loco, idiota, estúpido por preocuparme de una vida que ya no es mía.
Qué duro es decirlo: "Una vida que ya no es mía".

Ese cordón umbilical invisible que nos une, nos alimenta y nos destruye. E ahí la labilidad de ese fino hilo que separa la amistad de la locura y el suicidio mental.
Dile a los demás que me digan cómo te puedo dejar de querer, aunque sea como un amigo, díles que me explique cómo se hace, cómo sacas a alguien de tu mente, alguien que ha sido importante en tu vida, alguien que llegó en el momento justo y se fue en el mejor peor momento. Diles que soy idiota. No importa. Mi amor por ti es tan puro que solo deseo amistad. Amistad en mayúsculas. Yo ya rehice mi vida porque me lo merecía, porque me lo gané y porque me debo otra oportunidad. Pero todo ello no quita el mérito de ser tu amigo y quererte como a pocas personas puedo querer.

miércoles, 31 de enero de 2018

DÉJALES QUE DIGAN


Déjales que digan, que se diviertan, que echen veneno. Déjales que comenten sin saber, que juzguen sin conocer, que critiquen sin comprender. Tú y yo hemos creado algo demasiado bello para ir dando explicaciones a quien no entienden una obra de arte. Porque eso es nuestro amor, una obra de arte surgida de dos materias distintas pero igual de puras y bellas.

Deja que nos miren tras los cristales mugrientos de sus gafas. No es sucio nuestro amor, es sucio el filtro que emplean para hacernos daño gratuitamente. Porque se le hace daño y se teme a lo que no se conoce, a lo que se escapa de su lógica, a lo que no puedes retener en tu mano o cambiar en tu voluntad.

Qué importa la diferencia de edad  o la igualdad de sexo...Tan solo es amor.

Un amor que ya se encargarán de intoxicarlo con comentarios escabrosos, falsas acusaciones e incluso sonrisas maléficas. Qué más da. Es amor.

Un amor que no entiende de prejuicios porque dedica su tiempo a mirarse, entenderse, tocarse y respirar al unísono. ¡Qué saben ellos de nuestro amor! Un amor cimentado en el respeto, en la nobleza, en la confianza, en la bondad, en dar sin esperar recibir, en dar gracias por cada caricia a través de una sonrisa tan pura e inocente como es nuestra relación.

Deja que se envenenen con sus propios pensamientos. Es normal. Nadie hace el intento de entender algo que no es lo habitual. Sólo nosotros podemos juzgar nuestros actos y a nosotros nos debemos las explicaciones. Pero con una sola mirada sabemos que en nuestros corazones solo cabe amor.

Déjales que te juzguen sin saber. ¿No eres feliz conmigo? Qué mas da.... Solo son personas. Personas en una hermosa ciudad de gente dormida.